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El vínculo entre el sueño y la salud mental

El vínculo entre el sueño y la salud mental

Quién no conoce la sensación de despertarse después de una noche de mal sueño y buscar la codiciada taza de café para salvar el día? Todos hemos estado en esa situación.

El efecto de la privación crónica del sueño es mucho más complejo que la simple somnolencia e irritabilidad. Además de debilitar nuestro sistema inmunológico y potencialmente causar problemas de salud graves a largo plazo (presión arterial alta, insuficiencia cardíaca y accidente cerebrovascular), la privación del sueño también tiene un efecto grave en nuestra salud mental.

Problemas de sueño y de salud mental.

Durante el sueño tienen lugar varios procesos cerebrales, se produce la consolidación de la memoria y se fortalecen las conexiones neuronales. El sueño también es un momento importante para procesar la información de todo el día, y un sueño inadecuado o deficiente puede tener un impacto directo en la salud mental, afectando la depresión, la ansiedad y la inestabilidad emocional.

Durante la noche pasamos por varios ciclos de sueño de 90 minutos, que incluyen dos etapas principales del sueño: REM (movimiento rápido de los ojos) y sueño no REM. En términos generales, el sueño no REM (que en sí mismo incluye una etapa de sueño profundo) ayuda a estimular nuestro sistema inmunológico y promueve cambios fisiológicos importantes, mientras que el sueño REM es cuando soñamos. Esta etapa del sueño se ha relacionado con el aprendizaje, la memoria y la salud emocional.

Para obtener una noche de sueño reparador, una persona debe poder realizar una cantidad suficiente de ciclos de 90 minutos por noche. Científicos descubrieron que la interrupción de estos ciclos naturales aumenta las hormonas del estrés y perjudica nuestra capacidad natural de regulación emocional. Las personas con falta crónica de sueño son más propensas a tener pensamientos negativos y corren el riesgo de desarrollar depresión y trastornos de ansiedad.

Va en ambos sentidos

La relación entre el sueño y la salud mental en realidad va en ambos sentidos. Es decir, por un lado, si tiene malos hábitos de sueño, probablemente desarrolle problemas de salud mental. Por otro lado, ciertos problemas de salud mental pueden afectar la capacidad de una persona para obtener un sueño de calidad.

Se ha demostrado que por ejemplo la ansiedad causa problemas de sueño, mientras que la falta de sueño a su vez causa depresión.

En general, entre el 65% y el ​​90% de los adultos con depresión también tienen problemas para dormir. En los niños, esa cifra es aún mayor: el 90% de los niños con depresión tienen problemas de sueño.

Qué hacer

Trate tanto el sueño como la salud mental, y las cosas mejorarán en ambos aspectos.

Recomendamos comenzar con el sueño ya que es más sencillo y necesitamos ayuda con problemas de salud mental, eso habrá credo una buena base para el tratamiento.

Comprométete a hacer del sueño una de tus prioridades. Desarrollar una buena rutina de sueño puede llevarte algo de tiempo y esfuerzo, pero los resultados finales para tu salud mental y bienestar físico serán significativos. Trata de acostarte al mismo tiempo, evita la cafeína en la segunda mitad del día, hace ejercicio regularmente (pero no demasiado cerca de la hora de acostarte), evita el alcohol o las comidas pesadas antes de acostarte y guarda tu teléfono aproximadamente una hora antes de quedarte dormido.

Si te preocupa tu salud mental o si los problemas que experimentas no mejoran, ponete en contacto con tu proveedor de atención médica.