Hay un prejuicio que tenemos muy instalado como sociedad: si una pareja es feliz y todo va bien, duermen en la misma cama, pero si lo hacen en camas separadas, es porque algo no está funcionando. Como en Calm nos gusta romper paradigmas y pensar nuevas formas de hacer y ver las cosas, nos preguntamos: ¿Es realmente así?
Según un estudio realizado por The Better Sleep Council, el 26% de las parejas estadounidenses afirma dormir mejor por separado, y una de cada diez duerme directamente en habitaciones diferentes. Pero, al mismo tiempo, es innegable el placer de volver a tu casa después de un día agotador y acostarte en tu cama y abrazar a tu pareja, o dormir cucharita en una noche helada de invierno con la lluvia golpeando contra la ventana.

¿Compartir o no compartir? Esa es la cuestión.
¿Tu pareja ronca o sus movimientos no te dejan dormir? Estas son condiciones más bien físicas y externas: parecería que no hay mucho que hacer para solucionarlas. A no desesperar, que siempre hay alguna alternativa. Si ronca, pedile a tu pareja que vaya a chequearse para detectar el problema y así poder aliviar la cuestión. Por supuesto que tiene solución, ya que roncar no es algo normal, como algunos piensan. Si querés saber más sobre el tema, te dejamos nuestra charla con Joaquín José Diez sobre Trastornos del sueño en la pareja.
Si se mueve mucho, pueden elegir un colchón de espuma de alta densidad para que absorba todos los movimientos y ni te enteres de que está ahí (en Calm tenemos los mejores 😉).

¿Te molestan sus hábitos cuando se acuestan?
¿Te quedás leyendo discusiones eternas y desproporcionadas en Twitter, con la luz del celular iluminando toda la habitación? O peor, te reís a carcajadas viendo memes mientras tu pareja intenta dormir.
En este caso, la solución es siempre una: el diálogo; la herramienta universal para resolver conflictos. Pueden llegar a un acuerdo hablando con sinceridad. O, si nadie quiere/puede ceder y ninguna alternativa es viable, bienvenidas sean las camas separadas (o habitaciones distintas, ¿Por qué no?).
Queremos demostrar que no hay alternativas que estén bien o que estén mal, simplemente hay elecciones. Sin embargo, las bases para tomar decisiones de este estilo deberían ser siempre el consenso y la honestidad.
Dormir en camas separadas, no es la solución a otros problemas
Si con tu pareja están pasando un mal momento (como los hay en cualquier vínculo en la vida) y deciden dormir cada cuál por su lado, ¡Adelante!, pero no crean que las cosas se van a resolver sólo por eso. Asegúrense de entender qué quiere cada uno y qué espera alcanzar durmiendo de esta manera, además de que todas las condiciones estén súper claras.

Sentido común por sobre todas las cosas
¿Es lindo dormir en pareja? Sí, pero si compartir la cama hace que duermas mal, que al otro día te despiertes sin energía y de mal humor, y que encima te la agarres con la persona que causó tu desvelo, lo lindo se vuelve tortuoso.
Por eso, la clave es que dormir en la misma cama sea una decisión de a dos, a consciencia y con pautas claras; nada de “es lo que hay que hacer” o “¿qué van a pensar si no dormimos al lado?”. Lo mismo vale para las camas separadas: diálogo y consenso.
Al fin y al cabo, descansar bien es lo primordial.